hechizo para el marido enderezar

hechizo para el marido enderezar

Visite también: hechizos de amor para que regrese

hechizo para el marido enderezar
Si su marido es de aquellos que olvida los compromisos que marcó con usted, llega tarde en casa porque se quedó con los amigos en el bote y siempre tiene toda suerte de excusas para justificar sus retrasos, pónganlo en la línea.
Coser una foto de él, de cuerpo entero, por las bordes, en la parte de dentro de una bragas suya, usada, dando un nudo o rematando a cada punto. Prepara un agujero en el jardín o en un vaso para plantar una muda de amortiguado.
En un viernes de luna menguante, después de las nueve de la noche, enterrar las bragas en el jardín o en el vaso, plantando la muda por encima, con todo el cuidado. Él estará atado a sus encantos y se hará fiel y constante.

hechizo para esposa ingrata
PARA ESPOSA INGRATA
Muchas esposas existen por ahí que no merecen el marido que tienen. Se preocupan de traerlos en el cabestro corto, como decían los antiguos, o sosteniendo la rienda y picando de esporas al infeliz.

Muchas no perciben que, con eso, atraen la piedad de las otras mujeres a su marido. Pero hay marido que, sin embargo, ama a su esposa, no importa que ella se presente como una megera. Su sueño es que ella sea más cariñosa y más comprensiva para que su vida sea completa.

En un viernes de luna menguante, compre una camiseta blanca, bien bonita, del tipo y modelo que le guste. Después de las seis de la tarde y antes de entregar el regalo a ella, tome una cadena de perro, junte las dos puntas, sosteniéndolas con la mano izquierda y pase el paquete por dentro del círculo por tres veces, sin soltar el paquete, que la corriente, al final,
se quede enrollada en su brazo.
Hecho esto, suelte el paquete y deje caer la corriente en una hoja de periódico, envuélvela y déjala en un lugar alto de la casa, sobre un armario o guardado, por ejemplo.
Entregue el paquete con la camiseta para ella solamente después de las nueve de la noche. Si ella tiene una recaída, desenrolla la corriente, sin sacarla del lugar
donde usted la puso y da un nudo en cualquier punto de ella. Si hay más de una
recaída, insista, hasta el séptimo nudo.
A partir de ahí, empiece a considerar que su esposa quiere un esclavo y no
un hombre. Intenta una simpatía más fuerte o empieza a mirar a tu alrededor y
verás una porción de mujeres con pena de ti y deseando consolarlo.

Comments are closed, but trackbacks and pingbacks are open.